La protección del patrimonio familiar es una herramienta legal esencial para preservar la estabilidad económica y el legado construido con esfuerzo. No se trata solo de conservar bienes, sino de estructurar su gestión de forma estratégica para anticipar riesgos y proteger el futuro. El patrimonio familiar puede incluir inmuebles, cuentas bancarias, inversiones, vehículos o acciones….